Minsa: Instituto Nacional de Rehabilitación brindó cerca de 3000 atenciones a pacientes con escoliosis en lo que va del año

Minsa: Instituto Nacional de Rehabilitación brindó cerca de 3000 atenciones a pacientes con escoliosis en lo que va del año

16 Junio, 2026

 En junio se conmemora el Mes de Concientización sobre la Escoliosis. El INR brinda atención altamente especializada en rehabilitación.

 

 

Salud en Casa.- Junio es el Mes de la Concienciación sobre la Escoliosis, una efeméride que resalta la importancia de una atención médica especializada, oportuna e integral para quienes padecen esta condición. Un diagnóstico a tiempo y el acceso a tratamientos de rehabilitación personalizados son claves para evitar complicaciones severas y mejorar la calidad de vida de los pacientes.

 

 

 

 

En lo que va del año 2026, el Instituto Nacional de Rehabilitación (INR) “Dra. Adriana Rebaza Flores” Amistad Perú – Japón, del Ministerio de Salud (Minsa), ha brindado cerca de 3000 atenciones en consulta médica y terapia a pacientes con escoliosis, en su mayoría niños y adolescentes.

 

 

Esta condición, que genera una deformidad en la columna vertebral, se caracteriza por cambios visibles como la asimetría en los hombros, escápulas y cintura, además de la aparición de una prominencia o gibosidad en la región dorsal de la espalda. Estos signos suelen preocupar a los padres y motivan la búsqueda de atención especializada.

 

 

Al respecto, la Dra. Karen Amaya Solís, jefa del Departamento de Investigación, Docencia y Rehabilitación Integral en Amputados, Quemados y Trastornos Posturales del INR, explicó que existen dos tipos de escoliosis: funcional y estructurada. La primera es una curvatura temporal de la columna causada por factores externos como mala postura, y que puede ser reversible con tratamiento. Mientras que la segunda es una deformidad ósea permanente, es decir, irreversible.

 

 

Respecto a la rehabilitación, la especialista indicó que las opciones terapéuticas varían según cada caso particular. “En los grados leves indicamos terapia física; en los moderados, sumamos el uso de un corsé ortopédico rígido. Por último, en los casos severos, además del tratamiento de rehabilitación y el corsé rígido, se recomienda una interconsulta con traumatología de columna o neurocirugía para posibilitar su manejo quirúrgico”, detalló.

 

 

De acuerdo con la Dra. Amaya, los objetivos principales del tratamiento son estabilizar la columna para evitar que la curvatura progrese y prevenir complicaciones futuras, como dolores crónicos o problemas cardíacos y respiratorios.

 

 

El tratamiento en el INR es integral, considerando no solo el impacto físico de la enfermedad sino también sus efectos sobre la salud emocional y la autoestima del paciente, especialmente cuando el diagnóstico ocurre en la infancia o adolescencia.

 

 

“En un adolescente el impacto en la imagen corporal es significativo debido a que la alteración es visible en su postura o por el uso del corsé ortopédico. Esto puede generar vergüenza, inseguridad, ansiedad, tristeza y una percepción negativa de sí mismo. Por ello, el acompañamiento psicológico fomenta la motivación y el compromiso con el tratamiento, permitiendo una mejor gestión de las emociones y facilitando una adecuada integración familiar y escolar”, concluyó.