La automedicación y la desinformación siguen siendo factores de riesgo para la salud, según la Dirección General de Medicamentos, Insumos y Drogas (DIGEMID).
Salud en Casa- Al iniciar un tratamiento médico, muchas personas se enfrentan a una situación frecuente al elegir entre un medicamento de marca o un genérico. Esta elección suele estar influenciada por la creencia de que un producto más caro es mejor, lo que puede generar cambios sin orientación profesional. Frente a ello, la decisión no debería basarse en percepciones, sino en información confiable y en el uso responsable de los fármacos.
En ese contexto, Omar Ramírez, decano de la carrera de Farmacia y Bioquímica de la Universidad Científica del Sur, explica que tanto los medicamentos de marca como los genéricos contienen el mismo principio activo, con la misma dosis, la misma forma farmacéutica y actúan de forma similar cuando demuestra su bioequivalencia. La diferencia suele estar en el nombre comercial que le brinda el laboratorio, pero no en el efecto clínico. La clave es la composición y su uso bajo orientación profesional”, señala.
Además, de acuerdo con la Dirección General de Medicamentos, Insumos y Drogas (DIGEMID), los medicamentos genéricos representan una alternativa accesible para la población, ya que cumplen con estándares de calidad, seguridad y eficacia establecidos por la autoridad sanitaria. En ese sentido, el especialista señala que su uso favorece la continuidad de los tratamientos, ya que permiten sostener terapias a largo plazo y evitar interrupciones por motivos económicos. Precisa también que solo el médico tratante puede indicar el medicamento adecuado y que no todos cuentan con versiones genéricas disponibles.
Ramírez explica que las otras diferencias pueden encontrarse en los componentes que acompañan al producto, los cuales varían en sabor, color o presentación, pero sin cambiar su eficacia. Asimismo, indica que antes de llegar al mercado un medicamento genérico debe demostrar bioequivalencia, es decir, comprobar mediante estudios que actúa en el organismo igual que uno original. “El precio suele estar relacionado con la inversión inicial en investigación y el posicionamiento comercial, no con una mayor efectividad del tratamiento”, añade.
¿Qué debería tener en cuenta el paciente antes de elegir?
El especialista recomienda considerar los siguientes aspectos para un uso seguro:
En esa línea, Ramírez destaca el rol del químico farmacéutico como un filtro clave de seguridad antes del consumo del medicamento, ya que orienta al paciente y contribuye a prevenir errores asociados a la automedicación. Sin embargo, es importante la actualización continua de estos profesionales para conocer nuevas formulaciones, posibles interacciones y cambios en la normativa sanitaria. Con información clara y acompañamiento profesional, los pacientes pueden tomar decisiones más seguras y sostener sus tratamientos sin interrupciones.
Datos: la Universidad Científica del Sur es la única en el país certificada por la Federación Latinoamericana de Simulación Clínica y Seguridad del Paciente (FLASIC). Asimismo, su carrera de Farmacia y Bioquímica es la única en el Perú con acreditación internacional otorgada por los Comités Interinstitucionales para la Evaluación de la Educación Superior (CIEES).