Salud en Casa.- ¿Le dan ganas repentinas e incontrolables de orinar a cualquier hora del día, a pesar de haberlo hecho poco antes? La vejiga hiperactiva (VH) no es una enfermedad; sin embargo, puede afectar seriamente la calidad de vida de quien la padece. En los hombres, es más común a partir de la mediana edad. Nunca se debe ignorar, pues puede causar problemas emocionales, sociales y físicos.
El doctor Jorge Stucchi, urólogo del Centro Médico Clínica Ricardo Palma de Plaza Lima Sur, explica que la VH se caracteriza por deseos intensos de orinar que surgen de un momento a otro y resultan imposibles de controlar, mayor frecuencia de micción tanto de día como de noche (más de 7 veces en 24 horas), incontinencia urinaria (pérdida de orina al sentir la urgencia de ir al baño) y, a veces, dolor al momento de hacerlo.
Su origen es idiopático, por lo que se deben descartar otras patologías que puedan generar la sintomatología, tales como infección urinaria, tumores vesicales, obstrucción del tracto urinario inferior, enfermedades neurológicas, cambios hormonales, estreñimiento, entre otras afecciones.
En cuanto al tratamiento, se recomienda mantener un peso saludable y, en caso de ser necesario, una disminución del 5% del peso corporal, disminuir la ingesta de cafeína y líquidos, combatir el estreñimiento, dejar de fumar, además de seguir programas de modificación de la conducta (entrenamiento vesical y pautas miccionales programadas).
“Si las medidas higiénico-dietéticas no funcionan, hay que considerar un esquema farmacológico o una terapia especializada de electroestimulación del nervio tibial posterior, toxina botulínica o neuromodulación sacra”, explica el doctor.
La VH no debe ser motivo de vergüenza ni de silencio. Consultar a un médico en forma oportuna puede marcar la diferencia entre vivir sufriendo una serie de incomodidades o recuperar el control. Busque ayuda profesional si reconoce los síntomas.