Semana Mundial de Concientización sobre la Sal

Semana Mundial de Concientización sobre la Sal

16 Marzo, 2023

Salud en Casa.- Del 10 al 16 de marzo se conmemora la “Semana Mundial de Concientización sobre la Sal”, con el objetivo de promover su consumo reducido en la población y proteger la salud cardiovascular. 

 

 

De acuerdo al portal de EsSalud, más de la mitad de peruanos consume el doble de la cantidad de sal que recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS) que es de hasta cinco gramos diarios. Esta cantidad equivale a una cucharadita entre todos los alimentos del día.

 

Para disminuir su uso o reemplazarla en la alimentación, la nutricionista de BODYTECH, Viviana Zavala Wadsworth, recomienda seguir los siguientes pasos:

 

Leer Etiquetas: El sodio no solo se encuentra en la sal de mesa, sino también en una variedad de alimentos, como la leche, los huevos, la carne y los mariscos, pero en mayor cantidad en alimentos procesados (panes, galletas, embutidos, snacks, cubitos o pastillas de caldo, etc.). Un rápido indicador en este tipo de alimentos es si tienen el octógono de ALTO EN SODIO. “Debes saber que los alimentos sólidos llevan este indicador si superan los 800 mg. en 100 g de producto, mientras que las bebidas si es mayor o igual a 100 mg. en 100 ml del líquido”, señala la nutricionista de Bodytech.

 

Incluir sustitutos naturales. Utilizar hierbas, especias naturales como orégano, romero, tomillo, ajo, cebolla para dar sabor a las comidas. También se puede implementar el zumo de limón, el cual tiene propiedades que ayudan a disminuir la presión sanguínea. Asimismo, el vinagre combina muy bien con un buen aceite en las ensaladas, legumbres, marinados (carnes y pescados), salsas, entre otros.

 

Escurrir y enjuagar los alimentos enlatados y encurtidos. En lo posible optar siempre por opciones naturales, pero en caso de no poder hacerlo, es mejor quitar el exceso de agua con sal que utilizan para preservarlos.

 

Reducir la ingesta de la sal desde la infancia. El exceso de sal durante la niñez también tiene consecuencias, ya que eleva la presión sanguínea y esta tendencia persiste hasta la edad adulta, lo cual podría repercutir a largo plazo en la salud cardiovascular y al desarrollo de enfermedades crónicas no transmisibles.