¿CÓMO AYUDAR A NUESTRO FAMILIAR MIENTRAS PRESENTA UN ACCIDENTE CEREBRO VASCULAR?

¿CÓMO AYUDAR A NUESTRO FAMILIAR MIENTRAS PRESENTA UN ACCIDENTE CEREBRO VASCULAR?

28 Octubre, 2021

Salud en Casa.- El Accidente Cerebrovascular (ACV), conocido en el país como “derrame cerebral”, es una enfermedad que ocurre a cualquier edad y sin importar el sexo. Sin embargo, tiene un ligero predominio en el perfil masculino y aumenta en frecuencia conforme la edad. Después de los 55 años, el riesgo de padecer esta patología se duplica, y dos terceras partes de todos los casos ocurren en personas mayores de 65 años.

 

 

 

Según el “Estado de la Población peruana 2020”, elaborado por el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), para el año 2050, se proyecta que uno de cada cinco peruanos/peruanas será una persona adulta mayor (60 y más años). Por lo tanto, es importante que en los hogares se tenga conocimiento sobre los signos de alerta del ACV, a fin de lograr identificarlos a tiempo y llevar a cabo una atención oportuna.

 

 

El rol de los familiares, en la participación y reacción inmediata, dentro de las 4.5 horas, permitirá que el paciente reciba un tratamiento con prontitud, salvando así, su vida y mejorando las condiciones de recuperación. De este modo, la Dra. Ana María ValenciaJefa del Departamento de Enfermedades Neurovasculares del Instituto Nacional de Ciencias Neurológicas, da a conocer las pautas que se deben seguir en casa, al momento de atender a un paciente con ACV.

 

 


 

 

 

 

  • Reconocer síntomas de alerta: Observar si es que el paciente presenta los signos de alarma de un ACV, como la alteración para hablar, falta de fuerza en un lado del cuerpo (brazo y pierna), caída de la cara o asimetría en la sonrisa, inicio súbito de dolor de cabeza sin causa aparente e inestabilidad para caminar.

 

  • Seguir órdenes: Si presenta alguno de los signos anteriormente mencionados, solicitar al paciente que siga las siguientes órdenes: sonreír y fijarnos si un lado de la cara se cae, pedir que levante ambos brazos y observar si uno de estos se baja o no puede llegar a hacerlo, y pedirle que repita una frase, de esta manera detectaremos si pronuncia o articula de manera extraña.

 

  • Transmitir tranquilidad: Puede que la presencia de un ACV genere miedo y estrés, no obstante, se debe mantener la tranquilidad para que el paciente no se altere aún más. En estas circunstancias, el tiempo es valioso y debemos actuar con velocidad. Por lo tanto, se recomienda lo siguiente:  
    • Si se encuentra solo, asegure que el paciente se encuentre en una posición estable, preferiblemente acostado y llame inmediatamente al servicio de ambulancias y a un familiar o amigo para mayor apoyo.
    •  Si se encuentran presentes varios miembros de la familia, distribuir las funciones, por ejemplo, mientras uno observa a la persona afectada; la otra puede llamar a la ambulancia o bomberos para su traslado al centro médico.

 

  • Llamar a emergencia: Inmediatamente al reconocer el primer síntoma, llamar a los Bomberos (116), al Sistema de Atención Médica de Urgencias, SAMU (106) para un traslado seguro al centro de salud, al cual decida acudir. Es importante que este cuente con un área de emergencia equipada con tomógrafos.

 

  • Conocer los factores de riesgos: Si el paciente sufre de hipertensión arterial, problemas con el colesterol, diabetes, obesidad o anteriormente ha padecido de fibrilación auricular u otra enfermedad del corazón, aterosclerosis (acumulación de grasas en las arterias), es importante que se lo comente al médico tratante y asegurarse si es que está llevando su control.

 

  • Llevar un control de sus citas y tratamiento: Si su familiar ha sufrido un ACV, la probabilidad de que padezca otro es mayor. Por lo tanto, siga las indicaciones del doctor, asegúrese que su familiar asista a sus controles y sea puntual con su medicación.

 

“Los cambios en el estilo de vida también pueden reducir considerablemente el riesgo de padecer un ACV. Estos cambios incluyen seguir una buena alimentación (dieta mediterránea) rica en frutas y verduras, pescado, carnes blancas (pollo, pavo); y el exceso de la sal y las grasas. Mantenerse físicamente activos, y hacer ejercicios regularmente (por 40 minutos 3 a 4 veces por semana), no fumar y limitar el consumo de alcohol son también importantes” precisó la especialista.