Si la congestión nasal persiste por más de 12 semanas y se acompaña de secreción, presión facial o alteraciones en el olfato, podría tratarse de sinusitis crónica.
Especialista explica cómo diferenciarlo de un resfriado o una alergia y advierte sobre los riesgos de automedicarse.
Salud en Casa.- Tener la nariz tapada durante algunos días suele estar relacionado con un resfrío o una alergia. Sin embargo, cuando la congestión se vuelve persistente y afecta el sueño, las actividades diarias o el rendimiento físico, es momento de buscar una evaluación médica.
“Todas las personas debemos respirar por la nariz. Cuando la obstrucción nasal afecta nuestra calidad de vida, ya sea para trabajar, realizar actividades deportivas o incluso dormir, es importante agendar una cita médica con un otorrinolaringólogo”, explica el Dr. Diego Saldaña, especialista en Otorrinolaringología y Rinología de la Clínica Anglo Americana.
¿Cómo diferenciar cada condición?
El resfriado común es una infección viral aguda que suele provocar secreción nasal, malestar general, dolor de garganta y, en algunos casos, fiebre. La rinitis alérgica, en cambio, no es una infección: aparece ante la exposición a alérgenos y suele generar estornudos, picazón, congestión y secreción nasal transparente.
La sinusitis crónica es una enfermedad inflamatoria de los senos paranasales y puede producir congestión nasal, secreción por la nariz o hacia la garganta, presión o dolor facial, dolor de cabeza y alteraciones del olfato.
“La sinusitis crónica es una enfermedad inflamatoria que no se puede curar, pero sí controlar. Por eso, requiere un tratamiento adecuado y seguimiento médico a largo plazo”, señala el especialista.
Más de 12 semanas: una señal de alerta.
La duración es uno de los principales indicadores. Si los síntomas característicos persisten durante más de 12 semanas, se debe consultar con un especialista para confirmar si se trata de sinusitis crónica. El diagnóstico puede requerir una tomografía, además de la evaluación de los síntomas.
Uno de los errores más frecuentes es automedicarse con gotas nasales descongestionantes. Su uso prolongado puede generar congestión de rebote, haciendo que la obstrucción empeore, y determinados productos pueden asociarse además con elevación de la presión arterial y alteraciones del ritmo cardíaco.
Por ello, no todos los sprays nasales tienen el mismo efecto ni deben utilizarse de la misma manera.
¿Cómo se trata?
El tratamiento de la sinusitis crónica suele comenzar con sprays nasales con corticoides tópicos y lavados nasales de alto volumen y baja presión, indicados por el doctor. Si después de aproximadamente cuatro a ocho semanas los síntomas persisten y continúan afectando la calidad de vida, puede evaluarse una cirugía endoscópica nasosinusal.
“El objetivo de la cirugía es mejorar los síntomas y facilitar el control de la enfermedad a largo plazo. Los controles posteriores y la continuidad del tratamiento médico también son fundamentales”, concluye el Dr. Saldaña.
Finalmente, los lavados nasales con solución salina pueden ayudar a limpiar secreciones y alérgenos y mejorar la sensación de obstrucción. Sin embargo, si la congestión persiste o afecta el sueño, el olfato, la actividad física o las actividades cotidianas, se recomienda acudir a un especialista y evitar la automedicación.