Especialista advierte que la sobrecarga física y emocional en las madres puede impactar su bienestar y el de sus familias y comparte cinco claves prácticas para prevenir el desgaste en la rutina diaria.
Salud en Casa - En el Perú, miles de madres sostienen a diario no solo la dinámica del hogar, sino también responsabilidades laborales, lo que genera una carga acumulada que muchas veces pasa desapercibida. Entre el trabajo, las tareas domésticas y el cuidado familiar, el tiempo personal suele quedar en segundo plano, afectando progresivamente su salud física y emocional.
Según cifras del Ministerio de Salud (MINSA), se estima que alrededor de 1 de cada 4 mujeres en edad fértil en el país experimenta depresión postparto, una condición que evidencia la necesidad de prestar mayor atención al bienestar emocional materno. A ello se suma que, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), las mujeres dedican más horas que los hombres al trabajo total remunerado y no remunerado, lo que reduce sus espacios de descanso y autocuidado.
En ese contexto, el Dr. José Luis Pérez Albela, fundador del grupo Vida Sol, advierte que este desgaste suele normalizarse. “Las madres son el mejor ejemplo de cuidado constante; muchas veces priorizan a los demás y postergan su propia salud. Sin embargo, cuidarse no es opcional, es fundamental para sostener el bienestar familiar”, señala.
Este desgaste puede manifestarse a través de síntomas que muchas veces se minimizan, como el cansancio persistente, dificultades para dormir, molestias físicas recurrentes o irritabilidad. Aunque suelen atribuirse a la rutina, estos signos pueden ser una alerta de sobrecarga física y emocional.
Frente a esta realidad, el especialista recomienda incorporar hábitos sencillos que permitan mejorar la calidad de vida sin alterar drásticamente la dinámica diaria:
● Alimentación balanceada: Priorizar alimentos naturales y reducir ultraprocesados.
● Hidratación adecuada: Mantener un consumo constante de agua durante el día.
● Actividad física regular: Dedicar al menos 20 a 30 minutos diarios al movimiento.
● Descanso reparador: Respetar horarios de sueño y evitar interrupciones innecesarias.
● Espacios personales: Reservar momentos para el bienestar emocional y la desconexión.
Desde la Organización Panamericana de la Salud (OPS) se advierte que el bienestar de las mujeres es clave para la salud de las familias y las comunidades, por lo que promover el autocuidado no solo beneficia a nivel individual, sino también social.
En esa línea, algunas marcas también se han sumado a esta conversación. Es el caso de Magnesol, que viene impulsando iniciativas enfocadas en el bienestar, como un encuentro especial junto al Dr. Pérez-Albela, donde se abordarán temas relacionados al cuidado y la salud de las mamás. La propuesta busca generar espacios de pausa y reflexión sobre la importancia del autocuidado en la rutina diaria, promoviendo una cultura donde el cuidado también incluya a quienes, día a día, cuidan de los demás.