Salud en Casa.- Con el inicio del año escolar, miles de familias enfrentan el mismo desafío cada mañana: preparar una lonchera rápida, práctica y que se mantenga segura durante todo el día de clases. Cuando el tiempo apremia y la seguridad alimentaria preocupa cada vez más, elegir bien los productos y envases puede marcar la diferencia.
El riesgo no siempre está en qué alimentos se envían, sino en cómo se conservan y transportan. Durante la jornada escolar, los alimentos pueden permanecer hasta cinco o seis horas a temperatura ambiente dentro de una mochila cerrada. “La lonchera pasa gran parte del día fuera del refrigerador. En ese tiempo, si el alimento no está correctamente protegido, se incrementa el riesgo de contaminación, la proliferación de bacterias o la pérdida de calidad de los alimentos”, advierte Eduardo Pérez, gerente de mercadeo de Tetra Pak Perú.
Por ello, el especialista recomienda priorizar productos que se mantengan seguros sin necesidad de refrigeración, como las bebidas en envases de cartón con tecnología de envasado aséptico. Este sistema protege el contenido de la luz, el oxígeno y los microorganismos mediante múltiples capas que permiten conservar los alimentos por más tiempo, sin necesidad de preservantes.
Pérez señala que, en muchos casos, se envían alimentos en envases poco prácticos, lo que obliga a los niños a manipularlos en exceso o provoca derrames dentro de la mochila. “Cada vez que un alimento se abre, se cambia de recipiente o se manipula sin higiene, aumenta el riesgo. Por eso, los envases diseñados para el consumo directo son fundamentales en el entorno escolar”, explica.
Frente a este escenario, el experto brinda recomendaciones claves para armar una lonchera segura y práctica, que ahorre tiempo y acompañe a los niños durante todo el día escolar:
Con pequeños cambios en la elección de productos, envases y hábitos, es posible ahorrar tiempo, proteger la salud de los niños y convertir la lonchera en una aliada del regreso a clases, en lugar de una preocupación diaria.