La incontinencia urinaria postparto es una condición frecuente, aunque poco visibilizada, que puede impactar el bienestar físico y emocional de las mujeres tras el nacimiento de su bebé.
Salud en Casa.- La incontinencia urinaria es más común de lo que se suele creer en el posparto: según un estudio publicado en The Lancet Global Health, entre el 8% y el 31% de las mujeres presenta esta condición después del parto, la cual puede prolongarse durante meses o incluso años. A pesar de ello, continúa siendo un tema poco conversado, lo que retrasa la búsqueda de apoyo y soluciones.
“Visibilizar la incontinencia después del parto permite que más mujeres entiendan que se trata de una condición común y manejable. Hablar del tema con naturalidad es un primer paso para recuperar la seguridad y la confianza en esta etapa. Además, el estigma lleva a muchas mujeres a recurrir a soluciones inadecuadas, como toallas higiénicas que no están diseñadas para absorber pérdidas de orina y, por lo tanto, no ofrecen la protección necesaria. Romper estos mitos es clave para que puedan sentirse cómodas, protegidas y seguras en su día a día”, señala Fiorella Moretti, Marketing Manager de Cuidado Personal de Kimberly-Clark Andino.
Con el objetivo de contribuir a una conversación más abierta y empática, Plenitud comparte cuatro recomendaciones para manejar la incontinencia después del parto con tranquilidad:
1. Normalizar la experiencia y hablar del tema: La incontinencia urinaria postparto no define a la mujer ni es un signo de debilidad. Conversar con profesionales de la salud y con el entorno cercano ayuda a reducir la carga emocional y facilita un abordaje oportuno.
2. Contar con soluciones que brinden seguridad: El uso de productos diseñados específicamente para la incontinencia ayuda a mantener la comodidad, la discreción y la confianza en la rutina diaria. Alternativas como la toalla día y noche y la toalla nocturna para incontinencia urinaria, de Plenitud, permiten acompañar las distintas necesidades del día y la noche, facilitando que las mujeres se enfoquen en su recuperación y en el cuidado de su bebé.
3. Fortalecer el suelo pélvico: Ejercicios específicos, como los ejercicios de Kegel, pueden contribuir progresivamente a recuperar el control muscular. La constancia y la guía profesional son claves para lograr resultados sostenibles.
4. Escuchar al cuerpo y respetar los tiempos: Cada proceso de recuperación es distinto. Comprender que el cuerpo necesita tiempo para adaptarse tras el parto permite vivir esta etapa con mayor calma y sin exigencias innecesarias.
Desde este enfoque, Plenitud reafirma su compromiso con visibilizar situaciones cotidianas que forman parte de distintas etapas de la vida, promoviendo una conversación informada y libre de estigmas sobre la incontinencia y el autocuidado.
“El posparto es una etapa de muchos cambios físicos y emocionales. Contar con información clara y soluciones adecuadas permite que más mujeres transiten este proceso con mayor seguridad y acompañamiento. Desde Plenitud tenemos el compromiso de contribuir a normalizar la conversación y acercar alternativas que respondan realmente a sus necesidades”, concluye Moretti.