¿Te duele la espalda al manejar? Las lesiones más comunes por el tráfico en Lima y cómo prevenirlas

¿Te duele la espalda al manejar? Las lesiones más comunes por el tráfico en Lima y cómo prevenirlas

15 Febrero, 2026

 Con Lima como la quinta ciudad con más tráfico del mundo, especialista de la USIL advierte sobre el impacto de las largas jornadas al volante.

 

Salud en Casa.- Lima ocupa el quinto lugar entre las ciudades con mayor tráfico vehicular del mundo, según el Índice de Congestión Vehicular 2025 de la firma TomTom. En el mismo ranking también aparecen Trujillo (puesto 10) y Arequipa (puesto 13), evidenciando que la congestión forma parte del día a día en varias ciudades del país.

 

 

 

Pero el tráfico no solo se traduce en pérdida de tiempo y estrés. Para miles de taxistas y conductores de transporte público, también implica un desgaste físico constante. Pasar largas jornadas al volante y mantener una actividad mecánica continua con piernas y espalda termina pasándole factura al cuerpo.

 

 

El Dr. Jorge Samamé, coordinador de la carrera de Tecnología Médica en Terapia Física y Rehabilitación de la Universidad San Ignacio de Loyola (USIL), explica que muchas de estas molestias comienzan de forma leve y se normalizan hasta que el dolor ya no se puede ignorar.

 

 

“Las lesiones más comunes son las lumbalgias, es decir, el dolor en la parte baja de la espalda, y los dolores en las piernas. El movimiento continuo para frenar, acelerar y hacer cambios fatiga el músculo. Muchos conductores sienten rigidez cuando bajan del vehículo, pero no le dan importancia”, comentó.

 

 

Con el tiempo, esa tensión acumulada puede convertirse en contracturas, calambres o incluso desgarros musculares. El agarrotamiento en el cuádriceps y en los isquiotibiales es frecuente, especialmente por el uso repetitivo de los pedales.

 

 

“Muchos piensan que por ser jóvenes no les va a pasar nada, pero el músculo se cansa. Cuando la exigencia es constante, el cuerpo termina pasando la factura”, añade el especialista.

 

 

¿Por qué aparecen estas lesiones?

  • Movimientos repetitivos: frenar, acelerar y cambiar de marcha cientos de veces al día sobrecarga los músculos de las piernas.
  • Permanecer sentado durante mucho tiempo: la zona lumbar soporta presión constante y pierde movilidad.
  • Mala postura al conducir: no ajustar bien el asiento o inclinarse hacia adelante altera progresivamente la alineación de la columna.
  • Estrés por el tráfico: la tensión no solo es mental; también se refleja en rigidez muscular.

 

El problema no se queda solo en lo físico. Cuando el dolor se vuelve constante, también afecta el ánimo y la concentración. Puede generar irritabilidad, dificultar la jornada laboral e incluso impactar en la vida familiar.

 

La automedicación tampoco es la solución. “La automedicación alivia el momento, pero el problema continúa y puede volverse crónico. Si no se trata a tiempo, una contractura puede evolucionar y obligar al conductor a dejar de trabajar por un periodo prolongado”, advierte.

 

¿Cómo prevenir estas lesiones?

  • Ajustar correctamente el asiento y mantener una postura alineada.
  • Evitar conducir inclinado hacia adelante.
  • Realizar pausas activas entre recorridos.
  • Caminar algunos minutos antes de volver a manejar.
  • Hacer estiramientos de brazos y piernas.
  • Acudir a un terapeuta físico si el dolor es persistente o intenso.

 

 

Cuando ya existe una lesión, la terapia física combina técnicas manuales, como masajes progresivos en la zona afectada, con el uso de equipos especializados como TENS, ultrasonido, magnetoterapia y aplicación de calor terapéutico. El objetivo es desinflamar, aliviar el dolor y recuperar la movilidad antes de que la lesión limite sus actividades habituales.