Escaldaduras en verano: por qué aumentan y cómo prevenirlas en niños

Escaldaduras en verano: por qué aumentan y cómo prevenirlas en niños

21 Enero, 2026

Salud en Casa- Durante el verano, los casos de escaldaduras en niños suelen incrementarse. De acuerdo con el SENAMHI, en Lima Metropolitana las temperaturas pueden oscilar entre los 20.4 °C y 27.5 °C, condiciones que favorecen la aparición de estas lesiones cutáneas.

 

 

Conocidas médicamente como dermatitis irritativa del área del pañal, las escaldaduras afectan principalmente a lactantes y niños pequeños, y se manifiestan con enrojecimiento, ardor y molestias que pueden interferir con el descanso y la alimentación.

 

“El calor y la humedad alteran la barrera natural de la piel infantil, volviéndola más vulnerable a la irritación y a la proliferación de microorganismos”, explica la Dra. Kelly Olivera Saforapediatra de la Clínica Stella Maris. La especialista señala que en verano la piel permanece más tiempo húmeda, ya sea por sudor, orina o contacto con el agua, lo que favorece la aparición de estas lesiones. Por ello, sugiere quitar los pañales a los 18 meses para evitar escaldadura en los niños pequeños.

 

Factores que favorecen su aparición

Las escaldaduras se asocian a cambios frecuentes en la rutina diaria durante la temporada de calor. Entre los principales factores se encuentran el uso prolongado de pañales sin cambios oportunos, la fricción constante de la piel, el empleo de jabones o toallitas con componentes irritantes y una ventilación insuficiente del área afectada. Por eso, es importante no usar toallas húmedas para la limpieza de las partes íntimas del bebé. En algunos casos, estas lesiones pueden complicarse con infecciones bacterianas o micóticas si no se tratan de manera adecuada.

 

Recomendaciones para prevenirlas.

 

Para reducir el riesgo de escaldaduras en niños, los especialistas recomiendan:

 

  • Cambiar el pañal con mayor frecuencia y asegurar una limpieza suave del área. Si el niño tiene 1 año y 6 meses, es recomendable dejar de usar el pañal.

  • Secar completamente la piel antes de colocar un nuevo pañal.

  • Utilizar cremas de barrera que ayuden a proteger la piel del contacto con la humedad.

  • Evitar productos perfumados o con alcohol que puedan generar irritación, como las toallas húmedas

  • Permitir, cuando sea posible, periodos cortos sin pañal para favorecer la ventilación.

 

¿Cuándo consultar al especialista?

Se recomienda acudir a una evaluación pediátrica cuando las lesiones no mejoran en 3 días, presentan secreción, aumento del dolor, sangrado o signos de infección. “La prevención y el manejo oportuno evitan complicaciones y reducen el malestar del niño. En verano, el cuidado de la piel debe ser parte de la rutina diaria”, concluye el especialista.