Martes 25 de Septiembre de 2018

5 recomendaciones parar tratar la esquizofrenia

8 Septiembre, 2018
5 recomendaciones parar tratar la esquizofrenia

Alrededor de 300 mil personas en el Perú padecen un trastorno severo como una psicosis o una esquizofrenia.


Salud en Casa.- En el Perú alrededor de 300 mil personas padecen de un trastorno severo como una psicosis o una esquizofrenia, según el Ministerio de Salud (MINSA). Esta enfermedad mental es crónica y puede afectar todos los aspectos del funcionamiento psíquico, tales como el pensamiento, la percepción, el lenguaje y la conducta. Por ello, es importante un diagnóstico temprano y tratamiento oportuno, para que el paciente no pierda sus funcionalidades. La compañía farmacéutica Galenicum Health resume a continuación cinco recomendaciones que se deben tener en cuenta para un tratamiento adecuado de esta patología.


 

 

Diagnóstico temprano. Es importante que la persona busque ayuda inmediatamente si por más de dos semanas experimenta varios de los siguientes síntomas: sentimiento constante de que lo están viendo, incapacidad de dormir o concentrarse, deterioro del estudio o del trabajo, posiciones del cuerpo que son raras, respuestas irracionales hacia sus seres queridos, cambio de personalidad, entre otros. Asimismo, el tratamiento psicofarmacológico adecuado permite que los pacientes puedan reintegrarse a su contexto social y retomar sus proyectos de vida.

 

Correlación entre inicio de los síntomas y el primer tratamiento. El tiempo entre el inicio de los síntomas psicóticos y el primer tratamiento se correlaciona con la rapidez de la respuesta al tratamiento inicial y la calidad de la respuesta al tratamiento. El principio de la medicación para la esquizofrenia se basa en intentar ajustar los niveles de neurotransmisores en el cerebro, ya que estos son las que trasmiten la información, y por ello, su disminución o aumento es determinante en nuestro estado mental y para lograrlo la medicación consiste en antipsicóticos, los cuales han avanzado mucho en los últimos años, teniendo en la actualidad los de primera generación o típicos y los de segunda generación o atípicos, como el aripiprazol. Estos últimos se han generado después de haberse demostrado que además de la dopamina también actúan otros neurotransmisores.

 

Suspender el tratamiento solo cuando un especialista lo indique. El tratamiento se debe cumplir según las recomendaciones del especialista. Sin embargo, es común que los pacientes abandonen el tratamiento por su propia decisión y no por una indicación médica. Se debe tomar en cuenta que esta enfermedad requiere un tratamiento mínimo de dos años, por lo que dejar la medicación antes de tiempo aumenta el riesgo de sufrir una recaída, cuyas consecuencias pueden ser la falta de independencia, pérdida de control, perdida de capacidades, entre otras. Además, la recaída es frecuente si no se mantiene un correcto seguimiento y tratamiento médico, y las alteraciones residuales pueden aumentar entre los episodios.

 

Tener una atención psicoterapéutica a la par del tratamiento médico. Junto a la medicación se recomienda iniciar un tratamiento psicoterapéutico, el cual siempre es integral. Es decir, se realiza de manera global, combinando diferentes tipos de tratamientos: el médico, en el cual la medicación es esencial, y las terapias psicosociales. En este punto, hay que recalcar que la medicación en el tratamiento de esquizofrenia es esencial para controlar y aliviar muchos de sus síntomas y reducir el riesgo de nuevos brotes. Por otro lado, la atención psicoterapéutica permite a los pacientes, desarrollar una vida autónoma pudiendo asumir ciertas responsabilidades familiares y laborales.

 

Considerar las intervenciones familiares. Las intervenciones familiares han demostrado su eficacia en la disminución de recaídas psicóticas, en mejorar el clima familiar y el funcionamiento social. Es importante recalcar que este tipo de intervención se ofrece como parte de una estrategia global de tratamiento. No se pretende sustituir el procedimiento habitual por la intervención familiar.