Jueves 15 de Noviembre de 2018

Glaucoma, una enfermedad silenciosa que causa ceguera irreversible

23 Marzo, 2018
Glaucoma, una enfermedad silenciosa que causa ceguera irreversible

Su aparición es común a partir de los 40 años, aunque se puede presentar a cualquier edad pero esto no es tan frecuente, incluso en recién nacidos.


Este 12 de marzo se celebra el Día Mundial del Glaucoma, con lo que se busca llamar la atención de la población acerca de lo importante que es la detección temprana para evitar la pérdida total del campo visual, ya que constituye la segunda causa de ceguera en el mundo, solo superada por las cataratas, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

El Glaucoma es una enfermedad genética que se manifiesta con la alteración de la estructura del nervio óptico, incremento de la presión intraocular y posteriormente lleva a la ceguera cuando no es detectada a tiempo, y se estima que casi 5.7 millones de latinos padecen de ésta enfermedad y este número aumentará en el 2020 indicó el doctor Walter Benites, oftalmólogo de la Clínica Oculaser. 

“El glaucoma afecta a personas de todas las edades y razas, cada persona debería tener exámenes de los ojos regularmente porque la detección temprana y su tratamiento es la única manera de prevenir la ceguera”.

De acuerdo a Walter Benites, se recomienda ir a revisiones periódicas para detectar a tiempo la enfermedad, sobre todo después de los 40 años, más aún si en la familia hay presencia de esta enfermedad. El oftalmólogo realiza un examen completo, que incluye pruebas de medición visual, la presión intraocular y la tonometría, que sirve para medir la tensión del líquido que se encuentra en la cavidad ocular.

“Todos los tratamientos disponibles están dirigidos a reducir la presión al interior del ojo para evitar que continúe la pérdida de la visión. La mayoría de los pacientes pueden ser tratados solo mediante gotas, aunque en algunos casos es necesario recurrir a la cirugía”, agregó.

Walter Benites precisó que existen otros factores de riesgo como la diabetes, la presión intraocular alta, miopía elevada, hipertensión arterial, haber sufrido un golpe o traumatismo en el ojo o recibir medicación con corticoides.