A través de un proyecto de secuenciación genética, la Universidad Nacional Agraria La Molina, MGI Tech Co., Ltd. e Inca Tops S.A. analizan muestras de ADN para optimizar la calidad de la fibra de alpaca, incrementar los ingresos de las comunidades y consolidar el liderazgo de Perú en el mercado textil mundial.
·La investigación ofrece un modelo replicable que puede extender su impacto a otras especies animales y a regiones que enfrentan desafíos climáticos y productivos similares.
Salud en Casa.– Con el propósito de continuar fortaleciendo el sector textil peruano y la economía de las comunidades altoandinas, la Universidad Nacional Agraria La Molina (UNALM), en alianza con Inca Tops S.A y MGI Tech Co., Ltd. (MGI), empresa comprometida con la creación de herramientas y tecnologías clave que impulsan la innovación en ciencias de la vida, desarrolla un pionero proyecto de secuenciación genómica para optimizar la calidad de la fibra de alpaca. La iniciativa analiza el código genético de 1200 muestras de ADN para perfeccionar la selección de los futuros reproductores, y presenta su propósito a través de un video original protagonizado por los propios camélidos.
Este proyecto cobra especial relevancia porque Perú concentra más del 80% de la población mundial de alpacas y exporta más de USD 200 millones al año en productos textiles a destinos de alta demanda como Estados Unidos, Europa y Asia. Este patrimonio cobra vida en el video, que muestra cómo la ciencia de vanguardia y la tradición ancestral convergen para dar forma a la historia, la identidad y el futuro de la fibra más emblemática del país: https://www.youtube.com/watch?v=pwgVfqxwxQ8
Precisamente, en la industria textil, la suavidad de la fibra depende directamente de reducir la proporción de fibras fuertemente meduladas, cuya estructura interna las vuelve rígidas y provoca sensación de picor al contacto con la piel. Históricamente, evaluar este rasgo requería análisis de laboratorio después de la esquila, un procedimiento lento y de difícil acceso para los pequeños productores. Para superar esta limitación, el proyecto busca identificar a los mejores reproductores desde su nacimiento mediante el estudio de su ADN.
Gustavo Gutiérrez, investigador que colabora con el proyecto desde Estados Unidos junto al equipo de la Universidad Agraria La Molina (UNALM), destaca el valor de esta iniciativa. “El uso de herramientas genómicas nos permite determinar el potencial de cada animal desde su nacimiento para alcanzar una fibra de mejor calidad. Al identificar de forma temprana a los individuos con menor presencia de médula, la selección de los futuros reproductores se vuelve mucho más precisa. Esto impulsará la calidad y la uniformidad que exige el mercado textil, y beneficiará directamente a las comunidades alpaqueras”.
De Puno al laboratorio
Para realizar este análisis, la UNALM extrae el ADN de muestras recolectadas en Pacomarca, una estación de investigación de Inca Tops ubicada en Puno. En el laboratorio, el material se procesa con el sistema automatizado MGISP 960RS de MGI, y la lectura del ADN se realiza en el secuenciador de ultra alto rendimiento DNBSEQ T7RS. Esta tecnología genera aproximadamente 2.6 gigabytes de datos genómicos por animal, los cuales se analizan con el acelerador bioinformático MegaBOLT de MGI para cruzar la información genética con las mediciones de finura física y estimar el valor genético de cada individuo.
Por su parte, Carlos M. Carpio, gerente general de MGI para Latinoamérica, explica la importancia de esta iniciativa para la región. “La genómica se está convirtiendo en una de las tecnologías clave para el desarrollo de la región. En la última década, la escala y el alcance de la secuenciación de alto rendimiento han cambiado la forma en que se hace ciencia en Latinoamérica. En MGI lo vemos como un esfuerzo regional compartido. La misma tecnología puede ayudar a fortalecer los sistemas alimentarios, la biodiversidad y las cadenas productivas de la región. Proyectos como este demuestran que Latinoamérica puede aplicar tecnología de vanguardia a sus propios recursos y construir una capacidad científica duradera”.
Tras este avance, el análisis completo de las muestras concluirá en los próximos meses. Con estos resultados, el proyecto seleccionará los primeros reproductores a mediados de 2027 y dará la bienvenida a la primera generación de descendencia con genética superior en 2028.
Desde la perspectiva productiva, Leyfeng Alan Cruz, gerente de desarrollo genético de Pacomarca en Inca Tops, subraya el alcance de esta alianza en el campo. “Nuestra estación de investigación alberga en promedio 2500 alpacas al año y mantiene una conexión directa con más de 1000 familias locales, además de comprar fibra cruda a cerca de 8000 productores locales. Incorporar esta tecnología consolida un puente genuino entre la ciencia y las comunidades que preservan este recurso ancestral, lo que permite que los textiles peruanos se posicionen con mayor fuerza en el mercado internacional”.
Un modelo replicable para la ganadería de precisión
Si la metodología alcanza los resultados esperados, podría consolidar la ganadería de precisión en el Perú. A partir de ahí, la plataforma podría adaptarse a otras cadenas productivas, y el enfoque podría extenderse a otras especies y regiones con condiciones similares.
“En los ovinos altoandinos, por ejemplo, la genómica permitirá mejorar al mismo tiempo el rendimiento de carne y la finura de la lana. En la crianza porcina, acelera la eficiencia en la conversión de alimento y la calidad de la carne, mientras que en la avicultura refuerza la resistencia a enfermedades en granja. El objetivo central de esta tecnología es desarrollar una genética adaptada localmente, ajustada a la diversidad climática del Perú y que preserve la resiliencia natural de los Andes”, concluye Gutiérrez.