Salud en Casa.- Debilidad repentina en un lado del rostro o del cuerpo, dificultad para hablar o comprender, problemas de visión o pérdida del equilibrio pueden ser señales de un accidente cerebrovascular (ACV). En el Perú, el ACV es la segunda causa de muerte y una de las principales causas de discapacidad en adultos. Por ello, en el marco del Día Mundial del ACV, que se conmemora cada 29 de octubre, resulta clave conocer las principales señales de alerta y actuar oportunamente para reducir el riesgo de complicaciones.
“Un ACV aparece de manera repentina y reconocer sus síntomas a tiempo es fundamental. Una alteración súbita en el rostro, la pérdida de fuerza en los brazos o las dificultades para hablar son señales de alerta que no deben ignorarse, incluso si parecen leves o desaparecen después de unos minutos. Ante cualquiera de estos síntomas, es importante buscar atención médica inmediata, ya que cada minuto cuenta y el tiempo puede influir en las opciones de tratamiento y las posibilidades de recuperación”, señala Edwin Bucheli, director médico de Boehringer Ingelheim.
¿Cómo reconocer las señales de un ACV?
Si una persona presenta un cambio súbito en el rostro, la movilidad o el habla, es importante actuar con rapidez Una herramienta sencilla que puede ayudar es el método FAST, que significa “rápido” en inglés y permite identificar cambios repentinos en el rostro, los brazos y el habla:
“Prevenir un ACV también significa conocer el propio riesgo. La hipertensión arterial no controlada es uno de los principales factores de riesgo modificables y, al igual que otras condiciones cardiovasculares, puede estar presente sin generar síntomas evidentes. Por eso, los controles médicos periódicos son importantes para identificar estos factores y tomar medidas oportunamente. Si bien existen riesgos que no podemos controlar, como la edad o antecedentes familiares, hay otros sobre los que sí podemos actuar desde el cuidado de nuestra salud”, explica Edwin Bucheli, director médico de Boehringer Ingelheim.
La prevención y el reconocimiento de los síntomas cumplen roles complementarios frente a un ACV: mientras el control de los factores de riesgo ayuda a reducir la probabilidad de que ocurra, identificar las señales de alerta permite actuar rápidamente ante una emergencia. Ante la aparición repentina de cualquiera de estos síntomas, buscar atención médica inmediata puede marcar la diferencia.