Un especialista explica cuándo se necesita mayor amortiguación y qué factores considerar al elegir calzado.
Salud en Casa.- Las zapatillas con mayor amortiguación suelen asociarse con comodidad y protección, especialmente entre quienes pasan muchas horas de pie, caminan largas distancias o realizan actividad física. Sin embargo, los pies también necesitan moverse, adaptarse al terreno y activar diferentes estructuras en cada paso. Entonces, ¿cuánta amortiguación necesitan realmente?
El Dr. Jorge Samamé Márquez, coordinador de la carrera de Tecnología Médica en Terapia Física y Rehabilitación de la Universidad San Ignacio de Loyola, explica que el pie cumple funciones de soporte, equilibrio y propulsión durante la caminata. Los músculos ayudan a controlar el movimiento; los dedos participan en el impulso; el arco plantar absorbe y libera energía, y las articulaciones permiten adaptarse al terreno y mantener la estabilidad.
En este proceso, el calzado también cumple una función, especialmente al caminar o realizar actividades que generan impacto.
Cleveland Clinic señala que un zapato para caminar debe absorber un impacto equivalente a aproximadamente 1.5 veces el peso corporal. Sin embargo, esto no significa que siempre sea necesario buscar el mayor nivel de amortiguación.
Según Samamé, el soporte debe responder a las necesidades de cada persona y considerar factores como la actividad física, la edad y los antecedentes de lesiones.
Al elegir y utilizar el calzado, el especialista recomienda tener en cuenta lo siguiente:
La elección del calzado debe responder al uso que se le dará y a las características de cada persona. Si aparecen molestias persistentes o dificultades de movilidad, una evaluación profesional permitirá conocer mejor las necesidades del pie y orientar la elección del soporte.