Salud en Casa .- Sentir que falta el aire al subir escaleras, tener que caminar más despacio que antes o detenerse para recuperar el aliento puede parecer consecuencia de la edad. Sin embargo, cuando estos cambios aparecen progresivamente y se acompañan de una tos seca que persiste, también pueden ser señales de fibrosis pulmonar.
Se trata de una enfermedad que provoca cicatrices en los pulmones. A medida que este tejido cicatriza, se vuelve más grueso y rígido, lo que dificulta la respiración y puede limitar progresivamente actividades tan cotidianas como caminar, vestirse o realizar tareas en el hogar.
La atención de estas enfermedades ya supone un desafío para los servicios especializados del país. En septiembre de 2025, el Hospital Nacional Arzobispo Loayza informó que entre el 20% y 30% de sus consultas de Neumología correspondían a enfermedades que afectan el tejido de los pulmones, algunas de las cuales pueden avanzar hasta producir fibrosis. Ese mismo año, el establecimiento puso en funcionamiento el primer consultorio especializado en fibrosis pulmonar dentro del Ministerio de Salud, dirigido a pacientes con sospecha o diagnóstico confirmado de esta enfermedad.
En el Mes de la Fibrosis Pulmonar, especialistas llaman la atención sobre la necesidad de reconocer sus señales y, sobre todo, evitar normalizar cambios en la capacidad para respirar.
“Muchas veces, el primer cambio no es que una persona diga ‘Me falta el aire’, sino que comienza a adaptar su vida para evitar esa sensación. Deja de usar las escaleras, camina más despacio o reduce actividades que antes hacía con normalidad. Identificar esos cambios es importante porque pueden revelar que existe una pérdida progresiva de la capacidad respiratoria que necesita ser evaluada”, explica el Dr. Milton Rodríguez MSL y Medical Advisor de Boehringer Ingelheim.
¿Qué puede causar fibrosis en los pulmones?
Los pulmones necesitan ser flexibles para expandirse y permitir que el oxígeno llegue al organismo. Cuando aparece fibrosis, parte de su tejido desarrolla cicatrices y se vuelve más rígido. Esto hace que respirar requiera cada vez un mayor esfuerzo.
No existe una sola causa. Algunas enfermedades que afectan las defensas del organismo, como la artritis reumatoide o el lupus, pueden estar relacionadas con la aparición de fibrosis. También pueden influir el tabaquismo y la exposición prolongada a determinados polvos, humos u otras sustancias presentes en el ambiente o en ciertos lugares de trabajo. En algunos pacientes, incluso después de realizar diferentes estudios, no es posible identificar una causa. Esto último se conoce como fibrosis pulmonar idiopática.
Cinco recomendaciones para cuidar la salud de los pulmones.
En el Mes de la Fibrosis Pulmonar, especialistas recomiendan prestar atención a los cambios en la respiración y evitar asumir que son una consecuencia inevitable del paso de los años:
1. Observe si ha cambiado su capacidad para realizar actividades cotidianas. Sentir falta de aire al caminar, subir escaleras o realizar esfuerzos que antes no generaban dificultad merece atención si comienza a repetirse o empeora con el tiempo.
2. No ignore una tos seca persistente. Cuando permanece en el tiempo y no existe una explicación clara, especialmente si aparece junto con dificultad para respirar, es recomendable consultar con un profesional de salud.
3. Cuéntele al médico a qué ha estado expuesto. El contacto frecuente con determinados polvos, humo, pinturas u otras sustancias en el hogar o en el trabajo puede aportar información importante para encontrar la causa del problema respiratorio.
4. Comunique sus antecedentes de salud. Informar sobre enfermedades previas, particularmente aquellas relacionadas con el sistema inmunológico, así como antecedentes de tabaquismo, puede ayudar al médico durante la evaluación.
5. Consulte si los síntomas persisten o avanzan. No es necesario esperar a que la falta de aire interfiera significativamente con la vida diaria. Ante síntomas respiratorios persistentes o progresivos, se recomienda acudir a un profesional de salud para determinar su causa.
Reconocer que algo ha cambiado en la manera de respirar puede ser el primer paso para buscar atención. Llevar un registro de cuándo comenzaron los síntomas, si han empeorado y qué actividades se han vuelto más difíciles también puede proporcionar información útil durante la consulta médica.