Salud en Casa.- La dermatitis atópica es mucho más que un problema de piel. En los perros, la comezón asociada a la dermatitis alérgica y atópica puede afectar hasta al 35% de los perros atendidos en consultas veterinarias, convirtiéndose en una de las principales causas de atención dermatológica. Al tratarse de una enfermedad inflamatoria y crónica, sus efectos pueden extenderse al descanso, comportamiento, actividad y bienestar general de las mascotas.
En el marco del Día Mundial de la Dermatitis Atópica, que se conmemora cada 14 de septiembre, MSD Animal Health en Perú se suma a esta fecha para promover una mayor concientización sobre esta enfermedad en las mascotas y la importancia de reconocer sus primeras señales.
A diferencia de lo que muchas familias pueden pensar, la dermatitis atópica puede presentarse desde edades tempranas. De acuerdo con el Comité Internacional de Enfermedades Alérgicas de los Animales (ICADA), es más frecuente entre el primer y tercer año de vida, por lo que reconocer sus primeras señales permite buscar orientación veterinaria antes de que el malestar se vuelva persistente.
“Cuando un perro se rasca constantemente, no estamos frente a una simple molestia. La comezón persistente puede afectar su descanso, modificar su comportamiento y disminuir sus ganas de jugar o interactuar. Por eso es importante que las familias reconozcan estas señales y consulten con un Médico Veterinario”, señala Silvia Panta, Representante Técnica de la Unidad de Animales de Compañía de MSD Animal Health en Perú.
¿Cómo la dermatitis atópica afecta el bienestar de nuestro peludo?
● Interfiere con su descanso. La comezón puede hacer que el perro se rasque, lama o muerda determinadas zonas de manera repetitiva, incluso durante la noche. Afecta su descanso y también el de su familia.
● Cambia su comportamiento. El malestar constante puede provocar irritabilidad, inquietud o menor tolerancia al contacto.
● Reduce sus ganas de jugar. Un perro que siente molestias de manera continua puede perder interés en actividades que normalmente disfruta, como jugar, pasear o interactuar con su familia, afectando su bienestar físico y emocional.
● Deteriora su piel. El rascado y lamidos excesivos pueden dañar la barrera cutánea y generar lesiones secundarias. Entre las señales que pueden observarse están el enrojecimiento, pérdida localizada de pelo, manchas de saliva, piel engrosada u oscurecida e infecciones recurrentes.
Señales de que tu perro tiene dermatitis atópica
La dermatitis atópica puede manifestarse de distintas maneras, pero existen signos que deberían llamar la atención de los tutores:
● Comezón intensa y persistente.
● Enrojecimiento e irritación de la piel.
● Lamido excesivo, especialmente en patas y otras zonas del cuerpo.
● Manchas de saliva por el lamido constante.
● Pérdida localizada de pelo.
● Piel engrosada u oscurecida.
● Lesiones o infecciones recurrentes.
Los factores asociados pueden incluir alérgenos ambientales como polvo, moho y polen, ácaros del hogar, contacto con determinados irritantes y predisposición genética. Algunas razas, como Bulldog Francés, Golden Retriever, Shih Tzu, Dálmata y Pastor Alemán, presentan una mayor predisposición a desarrollar dermatitis atópica.
Ante la presencia de estos signos, se recomienda no automedicar a la mascota y acudir a su Médico Veterinario de confianza o un Médico Veterinario especializado en dermatología, quien podrá determinar si se trata de dermatitis atópica u otra condición dermatológica y establecer el manejo más adecuado para cada perro.
Innovación para mejorar el bienestar de las mascotas
La comprensión de las enfermedades dermatológicas en los animales de compañía ha avanzado significativamente en los últimos años. En este campo, MSD Animal Health en Perú desarrolla investigación y soluciones orientadas a la salud de los animales de compañía, incluyendo alternativas para el manejo de enfermedades dermatológicas que pueden afectar su calidad de vida.
Este enfoque busca ir más allá del control de las lesiones visibles y considerar el impacto integral de la enfermedad: que el perro pueda descansar, jugar, interactuar con su familia y desarrollar sus actividades cotidianas con mayor bienestar.
“La dermatitis atópica requiere un manejo constante y personalizado. Si una mascota se rasca de manera frecuente, debemos prestar atención y no asumir que es algo normal. Una consulta oportuna puede ayudar a identificar la causa y encontrar junto al Médico Veterinario la mejor estrategia para recuperar su bienestar”, concluye Silvia Panta.