La Dirección de Salud Bucal enfatiza que el cepillado dental debe iniciar desde la erupción del primer diente con pasta dental de 1000 a 1500ppm de flúor.
Salud en Casa.- La alegría por el brote de los primeros dientes de un bebé suele generar también muchas preguntas en torno al cuidado que los padres y cuidadores deben considerar para proteger a sus pequeños de posibles enfermedades en la cavidad oral, principalmente la caries de la infancia temprana.
Con el objetivo de prevenir patologías bucales, el Ministerio de Salud (Minsa), a través de la Dirección de Salud Bucal, recomienda programar la primera cita de su bebé con el Cirujano Dentista antes de cumplirse el primer año de vida o desde la erupción de su primera pieza dental, conforme a los lineamientos sanitarios vigentes. Durante esta evaluación temprana, el profesional brindará las herramientas necesarias para garantizar el cuidado bucal del niño.
Es recomendable también que se realice una evaluación clínica de la cavidad bucal inmediatamente después del nacimiento, para detectar oportunamente alguna situación patológica.
Los primeros dientes en un bebé suelen brotar entre los seis y ocho meses de vida. La indicación es iniciar el cepillado dental de forma inmediata utilizando una concentración de 1000 a 1500 partes por millón (ppm). La cantidad recomendada para esta etapa de vida es equivalente a un grano de arroz, asegurando la máxima protección contra la caries dental sin riesgos asociados.
“Desde el Ministerio de Salud aconsejamos a realizar el cepillado dental al menos dos veces al día, siendo el nocturno el más importante, debido a que durante la noche segregamos menos saliva, componente que actúa como un factor protector natural para nuestra boca”, señaló la doctora Rocío Camac, directora de Salud Bucal del Minsa.
Adicional a ello, se advierte que el uso de chupones u otros hábitos de succión no nutritiva prolongados más allá de los dos primeros años de vida, pueden generar malformaciones en el desarrollo dental y maxilar. En este mismo periodo de tiempo, es fundamental evitar estrictamente el consumo de azúcares, por ser el principal factor de riesgo asociado a la aparición de la caries dental.
De esta manera, el Ministerio de Salud ratifica su compromiso de fortalecer el cuidado integral de la salud bucal en la primera infancia y por curso de vida. Se exhorta a las familias a promover prácticas de higiene y una alimentación saludable.