Con ingresos estimados en US$ 188.800 millones y 3.580 millones de jugadores en 2025, la industria de los videojuegos reforzó su relevancia dentro del entretenimiento global.
Especialista de Cibertec explica cómo el diseño de niveles, el modelado 3D y la inteligencia artificial contribuyen a crear experiencias más atractivas e inmersivas.
Salud en Casa.- Según Newzoo, el mercado global de videojuegos habría generado US$ 188.800 millones en 2025 y alcanzado a 3.580 millones de jugadores. Estas cifras reflejan el alcance de una industria que combina entretenimiento, tecnología y creatividad.
Cada 29 de agosto se celebra el Día de los Videojuegos, también conocido como el Día del Gamer, fecha que pone en valor a una comunidad vinculada a una industria en constante evolución. En este contexto, Aarom Del Carpio, coordinador especialista de la Facultad de Diseño y Comunicaciones de Cibertec, explica que detrás de los títulos que captan la atención de millones de usuarios existen decisiones de diseño y desarrollo que van más allá de los gráficos o la narrativa.
“Un videojuego exitoso no depende únicamente de una buena historia o de gráficos de última generación. Detrás de cada título convergen disciplinas como programación, modelado 3D, diseño de niveles, inteligencia artificial y experiencia de usuario, que permiten equilibrar el desafío, la exploración y la satisfacción del jugador”, señala Del Carpio.
En el Perú, el interés por esta industria también viene creciendo. Según la Asociación Peruana de Deportes Electrónicos y Videojuegos (APDEV), alrededor de 11 millones de peruanos son gamers. Frente a este escenario, Cibertec cuenta con la carrera de Diseño de Videojuegos, orientada a formar profesionales en un campo que integra creatividad y tecnología.
Del Carpio comparte cinco aspectos de diseño que pueden marcar la diferencia en la experiencia de juego:
Dificultad que evoluciona junto con el jugador. Los desafíos deben aumentar de forma gradual para mantener la motivación, sin caer en el aburrimiento o la frustración.
Mundos tridimensionales que invitan a explorar. El modelado 3D y el diseño de niveles pueden incorporar caminos alternativos, elementos interactivos y detalles que despierten la curiosidad.
Progresión y recompensas claras. Desbloquear habilidades, herramientas o nuevos niveles permite percibir avances y mantener el interés durante la partida.
Animaciones y retroalimentación que fortalecen la inmersión. Los movimientos, efectos y sonidos deben responder de forma coherente a las acciones del usuario para reforzar la sensación de control.
Inteligencia artificial al servicio del juego. La IA permite crear comportamientos variables en personajes y enemigos, así como situaciones menos predecibles durante la partida.
Para Aarom Del Carpio, el desarrollo de videojuegos requiere combinar conocimientos técnicos con creatividad y comprensión del usuario. “Hoy, un diseñador debe conocer motores gráficos y herramientas de modelado 3D, además de contar con nociones de programación, experiencia de usuario e inteligencia artificial para crear experiencias atractivas y funcionales”, concluye.
En una industria en expansión, el éxito de un videojuego no depende solo de mejores gráficos o escenarios más grandes. La planificación de sus mecánicas, desafíos e interacciones también resulta determinante para construir experiencias memorables.