Especialistas de Cleveland Clinic explican que la donación en vida, especialmente de riñón, permite planificar la cirugía y logra mejores resultados que la donación de un donante fallecido.
Salud en Casa.- Con motivo del Día Mundial del Donante de Órganos, Cleveland Clinic busca aumentar la conciencia sobre la donación de órganos en vida, una alternativa que sigue siendo poco conocida pese a ofrecer, en general, mejores resultados a largo plazo que la donación proveniente de un donante fallecido. En el caso del trasplante de riñón, esta modalidad permite planificar la cirugía con anticipación, los órganos suelen comenzar a funcionar de inmediato tras el trasplante y puede reducir o incluso eliminar el tiempo de espera del receptor.
La mayoría de los adultos sanos puede ser considerada para la donación de riñón en vida, y no se requiere un vínculo biológico con el receptor. Según explica la Dra. Neerja Agrawal, especialista de Cleveland Clinic, muchos trasplantes exitosos se realizan entre cónyuges, amigos o personas sin parentesco, e incluso existen programas de intercambio pareado de riñón que ayudan a donantes y receptores incompatibles a encontrar parejas compatibles.
La especialista buscó derribar uno de los mitos más extendidos: que donar un riñón acorta significativamente la vida o impide llevar una vida normal. “En realidad, los donantes cuidadosamente seleccionados suelen continuar llevando vidas saludables y activas después de la donación”, afirmó. Antes de ser aprobado, todo donante se somete a una evaluación integral, médica, de imágenes, de compatibilidad y psicosocial, diseñada, ante todo, para proteger su salud.
Agrawal destacó que la tecnología ha transformado cada etapa del proceso. Las técnicas mínimamente invasivas, incluyendo la cirugía laparoscópica y, cuando es apropiado, la asistida por robot, implican incisiones más pequeñas, menor pérdida de sangre, estancias hospitalarias más cortas y una recuperación más rápida para el donante. A ello se suman mejoras en las pruebas de compatibilidad, la preservación de órganos y la planificación multidisciplinaria que hacen que los trasplantes sean hoy más seguros y exitosos que nunca.
De cara al futuro, la especialista resaltó los avances en medicina de precisión, las tecnologías de preservación de órganos y las terapias que, con el tiempo, podrían reducir la necesidad de medicamentos antirrechazo de por vida. Asimismo, subrayó que la donación en vida también tiene un profundo impacto emocional: los donantes suelen describir un gran sentido de propósito, mientras que los receptores experimentan gratitud y optimismo renovado al recuperar su salud.
“La donación en vida es uno de los actos más generosos y poderosos que una persona puede ofrecer. Un solo donante puede mejorar drásticamente, y en muchos casos salvar, la vida de otra persona”, concluyó la Dra. Agrawal, quien invitó a las personas a informarse y a conversar sobre este tema con sus familiares, amigos y profesionales de la salud. “Demasiados pacientes continúan esperando un trasplante mientras la donación en vida sigue siendo una alternativa poco utilizada”.